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La Hoja Federal
Edición Especial

Bandera Argentina


Año 3 - Número 54

República Argentina, 31 de Agosto  de 2001
Órgano de Prensa del
Partido Federal

Av.de Mayo 962 piso 1º
C1083AAR - Buenos Aires


El Partido Federal conformó la Alianza de Centro y apoya con candidatos propios a Béliz para Senador
Por qué no podemos acompañar la boleta de Acción por la República en la Ciudad de Buenos Aires
Por
Martín Borrelli

Entre finales de 1996 y mediados de 1997, asistimos a la persecución política y judicial contra el entonces ex Ministro de Economía Domingo Cavallo, por parte de la Justicia adicta al gobierno del Presidente Menem. En pocos meses, cerca de 50 causas en su contra se acumularon en Tribunales.
P
or espacio de cinco años Cavallo había ejecutado uno de los procesos de reforma económica más trascendentes de la historia Argentina. Los Federales de la Capital estábamos muy identificados con esa gestión. A pesar de los logros conseguidos serias interferencias políticas provocaron su renuncia al cargo. Algunos memoriosos recordarán la carta de lectores que me publicara el diario La Nación en agosto de ese año ponderándolo por su gestión luego de la renuncia.Diputado Nacional Martín Borrelli

S
u alejamiento se produjo en medio de fuertes denuncias de corrupción contra círculos cercanos al gobierno. Su frase “mafias enquistadas en el poder” se convirtió en una  referencia ineludible para comprender el modus operandi del Menemismo. Asimismo, su lucha frontal y valiente contra el empresario Yabrán le valió el reconocimiento y el respeto de gran parte de la ciudadanía –sin distinción de banderías- que lo instaló como un referente en la lucha por la recuperación ética de la sociedad. Hasta los dirigentes de la oposición peregrinaban a su despacho en el Ministerio de Economía para interiorizarse de las denuncias.

Con firmeza, pero acompañado solo por un puñado de ex funcionarios que habían pasado por su gestión, Cavallo se debatía a fines del ´96 sin ningún tipo de apoyo político. Fue el Partido Federal del distrito Capital, al mando en aquel entonces de los Dres. Guillermo Francos y Arturo Bas, quien primero comprendió y se comprometió sin especulación de ninguna naturaleza, con la lucha de Cavallo. Entendíamos que buena parte del proyecto de una sociedad nueva que anhelábamos construir dependía del resultado de ese enfrentamiento. Ya en la elección del tercer senador por la Capital, en octubre de 1995 junto al Partido Demócrata habíamos formado la Alianza Autonomía Porteña cuyo slogan era toda una defensa de la gestión de Cavallo: “ Por el modelo, sin mafias”.
A
medida que los escollos judiciales fueron cediendo tomó cuerpo el partido político de Cavallo, que adoptó un nombre lleno de significado y elocuente de la tarea que había que encarar: Acción por la República. Había llegado la hora de recrear las instituciones.

L
a claridad de propósitos, la firmeza en las posiciones y la calidad de los candidatos, Cavallo y Francos, hicieron que una parte importante del electorado de la capital (17%) encontrara en este espacio político -al que se había sumado el Partido Demócrata- una referencia válida y confiable en las elecciones legislativas de 1997.

C
on el tiempo, llegaron otros desafíos políticos y electorales. La elección presidencial del ’99 nos encontró nuevamente al lado de Cavallo y de Acción por la República. Fuimos el único partido político nacional que lo acompañó -aún sin candidaturas expectantes- frente a la indiferencia de algunas fuerzas provinciales que privilegiaron acuerdos oportunistas con las mayorías de turno. “Capacidad y Coraje” anunciaban los afiches del Partido Federal promocionando la candidatura presidencial de Cavallo.

E
n esa etapa hubo una importante colaboración de los distritos del interior del país del Partido Federal en la definición de las alianzas en cada provincia. Su vocación y compromiso permitió que en muchas provincias Cavallo pudiera llevar listas gracias a nuestro Partido. El 10% de los votos obtenidos en todo el país auguraban un futuro promisorio como tercera fuerza nacional.

E
l año 2000 nos encontró nuevamente en campaña, esta vez por la Jefatura de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Y si bien en el PF considerábamos que Cavallo debía trabajar en la consolidación del proyecto nacional y no arriesgarse en una difícil elección local, cuando se decidió lo acompañamos irrestrictamente. Todavía resuenan en los oídos de la militancia de la capital los agradecimientos y reconocimientos de Cavallo hacia los federales vertidos en una concurrida reunión partidaria en el barrio de Palermo.

L
a falta de cumplimiento por parte de AR de lo acordado con el PF para la integración de las listas para la Legislatura significó, finalmente, una fuerte desilusión para nuestro Partido, que no obstante figurar en lugares irrelevantes comprometió recursos humanos y materiales propios para hacer un aporte constructivo. La cosecha de veinte legisladores se desdibujó rápidamente por la variedad de grupos allí representados que no comulgaban con un proyecto común. Este fue, como en el ’97, un grueso error de estrategia.

N
o hace falta que reseñe los acontecimientos políticos de los últimos seis meses. Sólo diré que si hubiésemos sido consultados habríamos dado nuestro parecer contrario a que el Dr. Cavallo asumiera como Ministro de Economía. Son tan largas y profundas las razones de nuestra parte como los silencios que recibimos como respuesta.

S
u designación significó que yo asumiera en su reemplazo como Diputado de la Nación continuando con orgullo la tradición que inauguraran Paco Manrique y Ruth Monjardin en el ´87, Andrés Fescina en el ´89 y Guillermo Francos en el ’97. En la Cámara formé el Bloque Federal y me integré al Interbloque Acción por la República en el trabajo parlamentario.

Recinto de la Cámara de Diputados de la NaciónDesde mi banca honré todos los compromisos que signaron la Alianza Acción por la República en el distrito Capital en el ’97 y me sumé a las iniciativas emanadas desde el Palacio de Hacienda, votando todas las leyes que pidió el Poder Ejecutivo para salir de la crisis: delegación de facultades, ampliación de la convertibilidad, déficit cero, por citar las más importantes. Faltaría a la verdad si no dijera que algunas medidas, en particular el recorte en las jubilaciones y pensiones y el bloqueo de cualquier acción de amparo, me resultaron francamente violentas.
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archábamos al compromiso legislativo de octubre de 2001 en la certeza de que sería una elección difícil por la magnitud de la crisis económica y social imperante, pero seguros de que las últimas medidas diseñadas por el Ministro Cavallo y apoyadas en el Parlamento eran el principio de la solución. Cierta lógica política indicaba que esta elección debía encararse con listas propias de diputados y senadores y sobre la base del discurso tradicional de nuestro sector más un franco apoyo a la gestión económica.

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eíamos con buenos ojos las candidaturas de Adolfo Sturzzeneger para Senador y de Marta Oyhanarte para diputada. Estábamos trabajando en esa dirección y manteníamos conversaciones con el Interventor de AR Capital, el Dr. Néstor Grancelli Chá y el Presidente nacional, Dr. Caro Figueroa.

S
in embargo, en un giro inesperado y sorprendente, el lunes 13 de agosto a las 19:00, a 36 horas del vencimiento del plazo para la inscripción de alianzas en la Justicia Electoral, las autoridades de AR ya citadas, sin consulta previa ni contando con mandato de sus aliados, es decir del PF y de PD,  avanzaban en un acuerdo con el sector menemista del PJ, conducido por la interventora designada por Menem, Diputada de la Nación Ana Mosso. Gracias a esta alquimia, el nuevo candidato a senador del partido de Cavallo era el diputado nacional Daniel Scioli, de clara identificación con el Menemismo.  Un acuerdo a todas luces incompatible con el discurso fundacional del espacio que integrábamos con AR.

N
o fuimos los únicos que advertimos el despropósito en marcha. También el Partido Demócrata acusó el impacto y en conjunto, resolvimos, no sin dolor en mi caso, apartarnos de la alianza con AR y tomar distancia de esta estrategia suicida que tira por la borda todos los esfuerzos realizados hasta la fecha por mantener una coherencia y una conducta política.

P
ensarán las autoridades de AR capital acaso, que se puede seguir hablando de transparencia y lucha contra la corrupción llevando como candidato a diputado en primer término a un dirigente del Menemismo ? Qué se hizo del discurso de la nueva política ? Alguien pensó en nuestro electorado y en la demanda de una profunda renovación ?

P
or otra parte, es falso sostener que esta alianza electoral con el menemismo es la única propuesta que defiende la gobernabilidad en las cruciales horas que vive el país. Suena más a discurso justificatorio barato que a una verdad comprobada. En la Cámara de Diputados hemos siso muchos los legisladores de distintas extracciones que hemos acompañado los esfuerzos del Ejecutivo por sacar al país de la crisis. No era necesario llevar a los candidatos de Menem para asegurar la gobernabilidad del país.

L
as graves incongruencias señaladas nos han forzado a recorrer otro camino: ha nacido en Buenos Aires la ALIANZA DE CENTRO, integrada por el Partido Federal y el Partido Demócrata Con los objetivos de siempre, para sanear la política y las instituciones, para luchar contra los que trafican con la ilusión de la gente, para honrar los mandatos de la historia, con las banderas del Partido Federal siempre bien en alto.

P
roponemos como Senador a un dirigente joven, que conoce la ciudad como nadie y con el que también hemos sostenido muchas batallas juntos. Se trata de Gustavo Béliz.  Otro dirigente de larga trayectoria y que también conoce bien la ciudad será nuestro primer candidato a diputado nacional: Roberto Azaretto, a quien acompañaré junto a la Dra. Paula Bertolla Prof. Beatriz García Tuñón y Gustavo Forgione. Para finalizar, dirigentes de la talla de los Dres. Roberto Durrieu y Federico Pinedo integran la lista aportando solvencia y prestigio.

Dr. Martín Borrelli
Diputado Nacional
mborrelli@diputados.gov.ar

Presidente del Partido Federal

La Noticia en los Medios
Se retiran dos partidos de la alianza de Cavallo - 26/08/2001
Tres diputados se van del bloque
La Nación
Un cavallista deja el bloque - 16/08/2001 Clarín
AR pierde aliados y define candidaturas - 21/08/2001 BAE
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